Mi vida: Un musical en 5 actos

 

 

En 4 días distintos publiqué cada acto. El quinto y final sigue en espera.

Este enlace lleva a cada uno de los actos: http://fue.io/RZDbrX

 

Soy prietito

Esta mañana me conmovió la noticia del pobre Noé Hernández, quien siendo indocumentado, fue deportado por las autoridades norteamericanas.
Decía la nota, que será reproducida hasta el cansancio en muchos noticieros: “Noé Hernández ya no puede abrazar a su esposa Aída, ni a su hija Jocelyn, después de 23 años en los Estados Unidos, fue deportado a México. De nada valió a Noé Hernández ser una persona honesta”.

Pinches gringos. Nomás lo ven a uno medio prieto y lo detienen. Aunque sea ciudadano de allá. Algo así dicen que dice la ley en Arizona. Y todo México está indignado por ese racismo norteamericano.

Desde una Lavandería: Soy prietito.

 

 

La Rebelión de la H

Mi nombre es H.
Soy la octava letra del alfabeto. También me dicen que soyla sexta consonante del alfabeto latino básico. Lo que quiera decir eso. Estedía marca el inicio de mi ausencia.
El asunto es que me canse de ser ignorada cuando debo serincluida y de ser incluida cuando debo ser ignorada. No más. Estoy decidida ano participar más en la lengua española y arréglense como puedan. Me voy aotras lenguas donde me reconozcan, me consientan y quizá me asignen un sonido.No quiero seguir siendo muda.
Pocos me extrañarán al principio. Los ignorantes podránescribir ignorante sin mí y estarán, finalmente, en lo correcto. “A ver quepasa” dirán otros, pero escribirán “a ver” correctamente y todo el mundo seráfeliz.
En lugar de posibilidades, tendrán que referirse a abrirpuertas y encontrar otras oportunidades. Cuba tendrá que cambiar el nombre desu capital y los puros fabricados en ese lugar dejarán de llamarse como sellaman.
Al ver a los niños que procrearon con sus parejas, lesllamarán retoños o vástagos, que aunque se oiga feo será lo mejor que podrándecir, pues yo ya no trabajo para ustedes. Y sus retoños se llamarán unos aotros “consanguíneos”, causando burlas por usar ese apelativo tan pedante.
La ventaja para todos los que se sientan pasados de peso esque ya no tendrán esa sensación que los impulsa a comer. Todos serán esbeltos.
Un predicamento aparecerá cuando quieran referirse a unapersona como ser. Será un ser como cualquier otro y perderá lo que lo es ser…¿imagen y semejanza de su Dios? Pero el problema se reduce con el ateísmocreciente, por lo que no deben preocuparse.
Quizá se complique un poco al querer diferenciar géneros depersonas. Les quedarán las mujeres y los… ¿varones? Una ventaja que obtendránes el final inminente por impedimento de pronunciación de esa conducta por laque los varones se creen superiores a las mujeres y por lo tanto las maltratan.Sólo les quedará la virilidad y eso es bueno, creo.
Desayunarán pollo no nato, tendrán flojera o demasiada flojeray el caviar será caviar solamente y lo que se le parezca pues peces no natos.Cuando caminen caerán en agujeros y tendrán agujeros en el pantalón o loscalcetines. Si se espantan o están ansiosos se les formará un agujero en elestómago. En este caso, por ser más larga la palabra, pues quizá se espantenmenos.
Moncayo tendrá que renombrar su famosa obra y ese géneromusical estará destinado a desaparecer. Allá se las ingeniarán para inventarotro nombre.
Cuando estornuden tendrán que idear un nuevo sonido, pues yano estaré con ustedes. Igualmente, cuando se enojen, manden a todos a lafregada o a fregar a su madre porque, lo siento tanto por los mexicanos, tengoque salirme también de su verbosustantivoadjetivo más usado.
Sus relojes les darán el tiempo y el uso será para referirsea la acción y efecto de usar. Para referirse al día después de ayer y antes demañana, dirán “este día” y quizá les cause alguna confusión al principio, peroterminarán por acostumbrarse.
Será común ir por un sorbete y cuando se quiera decir que elfrío es intenso, eso deberán decir – qué frío tan intenso – pues lo contrariode poco será a partir de este día demasiado.
Bien que sé que demasiado no es sinónimo del antónimo depoco, pero últimamente lo utiliza así la mayoría de la gente y pues no quieroincomodar. Tomen eso como una sugerencia y yo muda.
Finalmente los tamales tendrán que comerlos siempre conatole, pues otras bebidas no tendrán nombre o tendrán que inventárselonuevamente.
Para todas las palabras en las que les da igual usarme o nousarme, ni me extrañarán y en las que me extrañen usarán sinónimos odescribirán torpemente lo que quieren decir. Verán que bien se la pasan sin mí.
Los verdaderos problemas comenzarán cuando quieran describirlos elementos que forman el agua. Dirán que son dos moléculas de un elemento yuna de oxígeno. Tampoco existirá la bomba de ese mismo elemento o si existiese,tendrían que escoger otro elemento con una letra que sí le venga en gana serignorada o cambiada según el gusto de quién la escriba. Les recomiendo la v,que le viene bien sonar como la b y parece no molestarle tanto.
Total, que me rebelo y me pongo en paro de labores a partirde este día. Si yo puedo escribirles esta nota sin usarme, seguro que ustedesni lo notarán.
¡Poder y sonido para la H!
¡H muda y en paro!
¡H! ¡H! ¡H!

La casa verde

Después de muchos años de tormentas llegó la calma. Habiendosorteado muchas vicisitudes durante más de dos lustros, me detuve frente a lacasa donde crecí. 16 años habían pasado que salí de ahí y hoy, aquí frente aella me doy cuenta que nunca me despedí como se debe.

Aquellos árboles que crecieron conmigo ya no estaban.Dejaron su lugar para comodidad de sus nuevos habitantes. Ese árbol cuyaespecie nunca supe pero que todos los días medía con la mirada, esperandoansioso a que creciera más para poder construir una casa encima. El árbol nuncallegó a la altura deseada y ahora no está. Mi casa del árbol se volvió castilloen el aire.

Ese aire que en la mañanas de enero entraba por la nariz ycongelaba hasta el estómago, calaba la espalda y que fue culpable de muchas demis pocas enfermedades infantiles. Ese aire que hacía a mi padre gritar en cadasalida – ¡llévate un suéter! –, ese aire que durante mi adolescencia me empeñéen contaminar, fumando a escondidas desde mi ventana.

Aquella ventana que causó la histeria de mi madre cuandollegó a casa y notó que estaba rota, pedazos de vidrio en el suelo, mi suéter –gracias, papá – tirado en el piso. Escena aterrorizante para cualquier madre derápida reacción, quién construyó la peor de las historias respecto de miparadero, mientras yo la observaba tomando limonada desde la cocina del vecino,quien amablemente me acogió en su casa después de que rompí el vidrio de laventana y tiré mi suéter, en un infructuoso intento por entrar a mi casa por laventana, pues la llaves estaban descansando ahí, donde siempre estaban.

Mientras miraba esa casa donde fui juzgado sumariamente poruna mentira que nunca dije y fui absuelto por otras que sí dije, recordé losfantasmas que la habitaban.

El abuelo, cuyo espíritu rondaba el pasillo principal y quese mostraba molesto y causaba estragos cuando se olvidaban de él, hasta el díaque decidió irse, curiosamente el mismo que llegue yo. La abuela que sedivertía asustando a propios y a extraños. Tocando el hombro y diciendo losnombres, con esa voz que usan los fantasmas, de toda la familia, sentándose amedia noche en la orilla de la cama.

Sí, la cama junto a la que se sentaba a ver televisión latía María y donde nos narraba todo lo que veía, aguantando, como sin darsecuenta, las bromas que al respecto recibía y que ahora extrañamos todos sindecirlo.

Quise entrar, llenar mi memoria en ese terreno tan familiary ahora tan extraño. Esa fachada me mandaba un mensaje. Decidí no hacerlo. Lacasa verde, siempre verde y que por tradición nunca me atreví a criticar meenviaba un mensaje y de no haberlo recibido hubiera seguido con mi planoriginal.

Los cuartos, la cocina, la sala, el patio y las escaleras,esas escaleras traviesas que tiraban a mi hermano todos los días, seguíaninmutados en mi memoria. Es mejor no cambiar esos recuerdos por una realidadque pudiera opacarlos.

Me di la media vuelta y seguí mi camino, otra vezsin despedirme de la casa donde me hice lo que soy. Ella ya no era verde, eraamarilla.

De fantasmas, política y calzones

Mientras trabajaba anoche, rodeado de los fantasmas que meacompañan a todos lados y otros nuevos que no tuvieron la decencia depresentarse, empecé a reflexionar sobre las candidaturas ciudadanas.
La semana pasada se hizo mucho escándalo sobre dosciudadanos que son candidatos a la jefatura de gobierno del Distrito Federal enMéxico. De acuerdo con la ley, sólo los partidos, etcétera. Pero éstos sonciudadanos y son candidatos o precandidatos, ya no sé cuál es el términocorrecto en este momento y que cambiará a la vuelta del mes, pues a mi meparece igual la propaganda de la precandidatura y de la candidatura y elresultado el mismo también, más confundido que al principio y adepto del nuevotérmino acuñado por Alejandro Pisanty, el “nohayacualismo”.
Pero estos nuevos personajes son ciudadanos, como tú y comoyo y quieren llegar al gobierno del DF para cambiar las cosas. Eso es lo quepidió don Calderón cuando le reclamaron sobre la inseguridad a él y a supartido. Eso es lo que muchos ciudadanos queremos, cuando decimos que todos lospolíticos son iguales (recordé una imagen que vi ayer antes que a misfantasmas).
Pero no todo es miel sobre hojuelas – yo nunca he comidoeso, cuando mucho un buñuelo en Coyoacán – ni felicidad y un nuevo cambio quecambiará el cambio que no cambió más que el color de los políticos.
El problema principal, como incluí en el etcétera de arriba,es que a estos ciudadanos, respetables y hasta activistas, los DEBE proponer unpartido político para que puedan ser candidatos (pre).
Ahí es donde la puerca tuerce el rabo, dijo una de misetéreas acompañantes a cuya compañía ya me acostumbré, después del susto que mecausó la primera vez hace 9 años.
Pues sí, la puerca tuerce el rabo cuando los políticosescogen a los ciudadanos que van a representar a otros ciudadanos y a cuidarsus intereses políticos. Entonces, dejan de ser ciudadanos y se vuelvenpolíticos.
Y no digo que los políticos no sean ciudadanos, lo quecreemos todos los participantes en esta reunión macabra (cuando el 95% estánmuertos así se le dice), es que los políticos creen que no son ciudadanos. Yempiezan a actuar como si fueran una especie o una casta superior, que no mejoraunque se los hagan creer a ellos sus fantasmas.
Lo más extraño es que ahora los partidos políticos nosvenden a sus ciudadanos como una respuesta contra ellos mismos y sus “ciudadanos”nos quieren hacer creer que no tienen nada que ver ni mantienen relación algunacon el partido que los postuló.
Los espectros que están conmigo nacieron en la primera mitaddel siglo pasado. Algunos de los nuevos parece que antes de eso. No se lacreen.
Yo tampoco, pero qué pueden saber una bola de muertos y unapersona trabajando en el recién inaugurado turno nocturno.

Mejor doblo los calzones que tengo pendientes,porque no se van a guardar solos y mi cliente mañana andará como escocés. Y esosí que no es justo.

El nuevo teléfono (2000 – 2012)

Octubre 2000.

Hace un año me quede atónito. Conocí un formato de archivo completamente diferente a todo. Investigué como se investiga en esta época carente de Wikipedia y Google y encontré que este formato comenzó a desarrollarse y fue patentado en Alemania en 1989 pero fue hasta hace 3 años, 1996, que se otorgó una patente en los Estados Unidos. El formato es MP3.

¿Qué es lo que hace el MP3? Básicamente al utilizar la codificación MPEG, la información de sonido original en un CD se reduce 12 veces, sin perder la calidad. Es decir, la copia y el original son idénticos.

Afortunadamente para mi ansia de conocer, hoy trabajo en la industria de las telecomunicaciones y esta mañana llegó mi jefe con un teléfono nuevo. Es el próximo lanzamiento de la empresa y la gente de marketing y ventas están desesperadas porque nosotros, en legal, tenemos detenido ese equipo.

Es un Samsung SCH210. Bastante feo si me preguntan y parece una copia barata de mi Ericsson T28. Además es plateado. Casi un sacrilegio pues los fabricantes de teléfonos móviles hasta hoy, respetan el elegante y corporativo color negro. Así han sido los Nokia, los Motorola y los Ericsson. Pero el color no es el problema.

La razón por la que el vicepresidente legal entre a mi oficina con cara de santo-dios-ahora-cómo-le-hacemos-para-no-meternos-en-problemas es que este equipo tiene capacidad para guardar y reproducir MP3.

Justo ayer comentábamos en la comida sobre el juicio que inició Metallica en contra de Napster y los argumentos que la banda, antes underground ahora corporativa pelo recortado, utilizó en su demanda:

  1. Que los usuarios de Napster directamente violaban el derecho de autor de Metallica.
  2. Que Naspter contribuía a la violación de esos derechos de autor.
  3. Que Napster indirectamente violaba los derechos de autor de los exgreñudos esos.

Ahora teníamos en nuestras manos un instrumento capaz de violar esos derechos de autor y el grupo comercial de la empresa pretendía venderlo destacando precisamente esa capacidad.

Eventualmente solucionamos el problema con horas de estudio y revisión de antecedentes y notificamos a los usuarios que la información en formato mp3 que almacenaran sería su exclusiva responsabilidad y los invitábamos a no colaborar con la piratería.

Napster enfrentó muchas demandas desde 1999  hasta 2001, demandas que le dieron mucha publicidad, publicidad que atrajo a muchos usuarios dispuestos a obtener música gratis. Muchos se indignaron con el cierre y ahí quedó el asunto. Un golpe contra la piratería online.

Enero 2012.

Escandaliza a usuarios en todo el mundo el cierre de Megaupload. Un sitio web creado quizá con la mejor de las intenciones y del cual yo era usuario asiduo, pues entre todas las cosas “piratas” ahí disponibles, podías encontrar alguna información que sí respetara los derechos de autor de otros.

El viejo adagio dice que no hay nada nuevo bajo el sol. Revisando los argumentos utilizados por el FBI para el cierre del sitio, vemos que son coincidentes con aquellos usados por Metallica contra Napster.

Pero hoy estamos indignados por el cierre de Megaupload porque lo relacionamos con la Ley SOPA y otras similares (que quede claro NO apoyo a SOPA ni a ninguna ley parecida). Hoy es más fácil indignarse rápidamente sin conocer los detalles gracias a la velocidad de la información.

Quizá la mayoría de los usuarios de Twitter apoyen al grupo desagrupado de rijosos cibernéticos autodenominado Anonymous, que decidieron realizar una serie de ataques en contra de sitios web como represalia por el cierre de Megaupload.

El problema de la reacción tanto en redes sociales, como en medios tradicionales en contra del “escándalo Megaupload” es la falta de congruencia. Les aseguro que el 95% de quienes se muestran indignados, no comprarían una película pirata (o cd) en la calle. El 98% se mostró indignado por el gasto en la Estela de Luz, porque el dinero se gastó en algo inútil en lugar de dárselo a los pobres o así. El 80% se habrá enojado por los comentarios de Platanito y el 99% se indignó por la conducta de Sacar.

El 100% se indigna por la falta de aplicación de la ley en contra de los delincuentes tanto materiales como intelectuales (o sea, el que comente el delito y el que lo planea). Pero también el 100% se indigna por la aplicación de la ley en contra de la piratería en línea.

Me imagino a una pléyade de Robin-Hoods argumentando que las disqueras, productores, músicos, compositores, fabricantes de cd, y los miles de empleados de todos ellos, ya tienen suficiente dinero y que, bueno, robarles un poco para dárselo a quien lo necesita (uno mismo) no es tan grave. Que pena.

La Tele

Chocolates Turín, ricos de principio a fin.

Pocos leen esa frase sin cantarla. Recuerdos de la infancia o juventud del lector. Complemento educacional creado por los publicistas de entonces. ¿Quién no recuerda los anuncios de Ford con el fondo musical de Carmina Burana? O los recientemente retomados anuncios de Vitacilina, aunque nadie tuviera una ni en la casa ni la oficina.

Todos los ahora adultos nos vemos unos a otros con miradas cómplices y a veces pícaras cuando alguno menciona una gelatina Pronto e inevitablemente cantamos en mentalmente o voz alta, pero con cierto rubor en las mejillas: “cuaja solita, fuera del…”.

Más adelante teníamos a Fabuloso que se utilizó novedosamente un adjetivo para dejar claro que el piso brillaba y rimaba con su marca. Todos sabemos que usar una Manchester es casi como un volado, no sabemos si nos sentíamos a gusto antes o después de usarla. Algunos recordarán las Valkirias de Iusacell o sus voladores de Papantla, pero todo recuerdan la melodía (que ni es melodía, sólo 6 notas bien acomodadas). Y por supuesto que todos sabemos o deberíamos saber a dónde estamos llamando si le contestan Oink Oink.

Yo crecí y me embrutecí viendo televisión, como casi todos los niños de mi generación. Una televisión que tenía un horario – a las seis de la mañana y a la medianoche se tocaba el himno nacional para abrir y cerrar la transmisión – y cuyos programas estaban dirigidos a un público específico según el horario. Triste era enfermarse y sólo tener que ver programas como el club del hogar o a quien corresponda, esperando ansiosamente las 2 de la tarde a que empezara la barra de niños en el canal 5 con el olvidable Rogelio Moreno (sí, donde nos veamos…).

Hoy podría yo ser niño otra vez y ni siquiera saber quiénes o cuáles son los programas que hay en la televisión abierta. Puedo poner un canal – o varios si tengo tv de paga – y embrutecerme viendo cartoons o dibujos animados, a los que yo llamo, con mi inocencia vetusta, caricaturas.

Lo que me lleva a golpear el teclado hoy es la falta de regulación – autorregulación – de los contenidos en televisión abierta o de paga. Y no me refiero a una Santa Inquisición televisiva o a contenidos pre-aprobados por el Estado como si estuviéramos en los 70 u 80 o en algún país del bloque oriental.

Los anuncios que recuerdan mis hijos y los tuyos si los tienes, son a Lolita Ayala dando consejos de salud, recomendando automedicarte y autodiagnosticarte. Si bien es cierto que se refiere a supuestas enfermedades, el mensaje es claro: ella te da los síntomas y tú diagnosticas.También ven a Adela Micha y a otros personajes hablando de enfermedades y los remedios mágicos que comercializan. Si no recuerdan esos, recordarán la operación de várices o de hemorroides o tal vez la nariz de Pepe y la novedosa invitación que ahora hacen para entrar a YouTube y ver esos videos explícitos.

Es preocupante que esta publicidad se transmite a cualquier hora y por cualquier canal. Puedes estar viendo Chabelo y seguramente te encontrarás con las hemorroides de los gemelos. Puedes ver iCarly y en un corte podrás apreciar la operación de várices.

Mientras escribo recuerdo otra pauta, nueva, de un productito llamado English Lady… Denigra a las mujeres al tratar de denigrar a los hombres. No es chistoso ni tiene otro contenido excepto que las mujeres actúan como lo hacen los hombres a quienes siempre criticamos. Penoso.

Lo más curioso es que nadie hace nada y parece normal. Tenemos precandidatos, ungidos, presidentes y gobernadores preocupados por sus cotos de poder y ciertas empresas aprovechan, con la bendición de quien debería revisar esto, para inescrupulosamente llenar de mierda la televisión. Que ya estaba bien llena, sin necesidad de además ver vísceras a cualquier hora.

Y nos preguntamos por qué 50,000 o más muertos ya no nos impresionan…